Dentro de semanas especialmente movidas para Colo Colo, apareció un nuevo capítulo que vuelve a inquietar al club. Esta vez, el protagonista es Darío Lezcano, quién presentó una demanda formal ante la FIFA acusando a Colo Colo de incumplir los pagos del arriendo de su pase desde el Juárez de México. El delantero paraguayo exige el pago de 870 mil dólares, cifra que asegura corresponde a cuotas que Blanco y Negro no habría cancelado durante su permanencia en el club. La acción reabre un capítulo administrativo que parecía cerrado, pero que ahora vuelve a sacudir al Cacique desde el plano legal y financiero.
El conflicto económico entre Lezcano y Colo Colo
La demanda se sustenta en el acuerdo firmado cuando Lezcano llegó desde Juárez a comienzos de 2023. Según la información revelada por distintos medios nacionales, el pacto incluía un arriendo de pase valorizado en 150 mil dólares por trimestre, además del salario mensual del jugador que bordeaba los treinta mil dólares. Lezcano afirma que el conjunto albo solo cumplió con la primera cuota de este arriendo, dejando impagos los montos posteriores y generando así una deuda acumulada que hoy asciende a 870 mil dólares. El caso fue elevado directamente a la FIFA, organismo que deberá revisar los documentos, evaluar el contrato y determinar si el club incurrió o no en un incumplimiento de obligaciones.
El reclamo del paraguayo llega en un momento complejo para el club. La cifra exigida representa un impacto significativo para las finanzas de Blanco y Negro, que se encuentra planificando su presupuesto para la próxima temporada. La dirigencia todavía no ha emitido una declaración pública sobre la demanda, pero fuentes cercanas al caso anticipan que Colo Colo intentará demostrar que los pagos pendientes no correspondían debido al cambio de situación contractual del delantero, especialmente después de su cesión y posterior salida.
Lo que significó Lezcano para Colo Colo
El paso de Darío Lezcano por Colo Colo fue breve y decepcionante. El delantero llegó como refuerzo internacional, pero nunca logró afianzarse en el equipo. Jugó trece partidos oficiales, sumó un total de 395 minutos y anotó 4 goles antes de perder terreno en la competencia interna, ya que ese mismo año debutaría Damián Pizarro, obteniendo la titularidad absoluta de la delantera. Su rendimiento lo relegó rápidamente y en 2024 fue cedido a Tacuary, mientras Blanco y Negro buscaba resolver su situación contractual para dar por cerrado el vínculo.
A pesar de que su salida parecía definitiva, la demanda ante la FIFA reactivó un conflicto que vuelve a exponer debilidades administrativas dentro del club. La eventual obligación de pagar el monto reclamado no solo le generaría un nuevo problema económico al Cacique, sino que también podría sentar un precedente en la forma en que Colo Colo maneja fichajes internacionales, arriendos de pase y obligaciones financieras con jugadores extranjeros. La resolución del caso será clave para determinar no solo el futuro del litigio, sino también los ajustes que la dirigencia deberá implementar en sus procesos internos.
En el fondo, la demanda de Darío Lezcano vuelve a poner a Colo Colo frente a problemas que el club creía superados. Si la FIFA le da la razón al delantero, el Cacique tendría que asumir un golpe económico importante y, una vez más, mirar hacia adentro para entender por qué estos conflictos siguen apareciendo. Ahora todo queda en manos del organismo internacional, mientras en el Monumental se instala la sensación de que este capítulo, que parecía cerrado, todavía tiene mucho por contar.
Darío Lezcano demandó a Colo-Colo ante la FIFA por una cifra millonaria.
El delantero paraguayo exige a ByN el pago de 870 mil dólares que corresponde al arriendo del pase que Colo-Colo no le pagó al jugador tras su salida de Juárez de México. @adnradiochile pic.twitter.com/vU58lkFhCO
— Cristian Alvarado (@cr_alvarado83) December 1, 2025













